¿Usar joyas de oro? una decisión muy conveniente

El oro desde tiempos ancestrales han significado riqueza, éxito, prosperidad y poder. Desde su descubrimiento, muchas culturas del mundo quedaron fascinadas por su brillo, belleza y valor; utilizado como adorno, complemento en la decoración de los objetos más preciados; también como ungüento, elixir y alimento. Asimismo, a partir de su aparición, ha llevado al desarrollo progresivo de diversas naciones, siendo hoy en día su principal uso en piezas de joyería que acompañan a las personas en los atuendos de su diario vivir.

Los chinos, consideraban que usar prendas de oro como amuleto, les otorgaba larga vida y hasta la inmortalidad; la civilización celta veía el oro como un elemento natural con extraordinarios poderes mágicos; y los faraones de la dinastía más antigua, usaban brazaletes y anillos de oro para protegerse de la locura.

SU PAPEL EN LO TRASCENDENTE

 

Sin embargo, en nuestros días, el oro sigue teniendo importantes y diferentes connotaciones así como grandes significados en la vida del hombre, desde una perspectiva material, pero también espiritual. Se dice que llevar un anillo de oro con las iniciales grabadas equivale a contar con una protección divina, que alejará la envidia y las malas energías. Al ser un metal asociado al éxito y la fortuna, llevar algún objeto de oro, aunque sea pequeño, es muy positivo y de buen augurio ya que se cree que atrae bienestar y prosperidad.

Continuando con el ámbito espiritual, en la actualidad los niños de la India se protegen con diminutos amuletos de oro; y los cristianos conservan la costumbre de resguardarse con crucifijos y cruces elaboradas con este brillante metal. En este sentido, el poder del oro también está dado por determinadas características energéticas y espirituales que posee; lo que significa, que es capaz de modificar el aura de las personas, dándoles un color dorado. Este color son los que tienen los santos en su aura, y está relacionado con la espiritualidad, la pureza y el altruismo.

El oro es lo máximo de la energía en joyas o prendas. En general, se debe llevar siempre, ya que generará positivismo, actividad, movimiento, atracción y carisma. Asimismo, los adornos dorados están metafísicamente relacionados con el sol. El sol representa el poder y la calidez; igualmente, se cree que las joyas de oro proyectan estas características en quienes la usen.

SU PAPEL EN LA SALUD

 

Desde la antigüedad, el oro era conocido en Egipto, Mesopotamia y la India, cuyos habitantes añadían sales de este metal a sus platos, por considerar que comer oro les proporcionaba buena suerte. Igualmente, en la medicina china, el principio del Yin y Yang sostiene que, al colocar agujas de oro, se puede conseguir el equilibrio energético de todas las personas. También, para conseguir la armonía en épocas de malas vibraciones, se puede utilizar joyas de oro en el lado derecho del cuerpo. Ello conlleva a la prosperidad en todos los aspectos.

EL ORO COMO INVERSIÓN

 

Comprar joyas de oro  es algo que se hace para preservar la riqueza a largo plazo, generalmente durante varias décadas. Las joyas de oro también son una forma de traspasar la riqueza de generación en generación en una forma que no comprende solo el valor monetario, sino también el valor artístico y el sentimental. Algunas personas compran joyas de oro para poder disfrutar de su dinero en lugar de dejarlo oculto durmiendo en un banco. Otras, invierten en joyas de oro para poder transportar su fortuna con facilidad.

El grado de inversión en joyas de oro debe contener un alto porcentaje de oro puro. Cuanto más alto es el número de kilates, más oro contiene el objeto. Para las inversiones, elige piezas de de 18 kilates o de 14 kilates. El oro de 18 kilates es relativamente blando y se usa generalmente para piezas muy finas y que no estén expuestas a tanto contacto como en collares, aros o broches, y aretes que tienen menos posibilidades de golpearse contra superficies duras. Las joyas que pueden tener contacto con superficies duras, como argollas y pulseras es habitualmente de 14 kilates, lo que significa que contienen menos oro pero sigue siendo un kilataje muy bueno que proporciona a la pieza calidad y resistencia.

Las joyas de oro mantienen su valor contra la inflación, por lo que no pierde su valor monetario con el transcurso del tiempo como lo hace el dinero en billetes. El economista John Webster advierte que de 1978 a 2008, el oro obtuvo una tasa de retorno del 0,43 por ciento por año cuando se la ajustó según la inflación. A diferencia de las acciones, no hay ningún riesgo de que el oro pierda por completo su valor. Esto se debe a que el metal oro de por sí tiene un valor intrínseco y siempre se lo puede vender por un monto en efectivo. Las joyas de oro también son fáciles de transportar y se las puede guardar en la casa, de modo tal que no hay riesgos de no poder acceder a ellas o de llevarlas contigo en necesario.

Para hacer una buena elección de la pieza en la que deseas invertir, te recomiendo te pongas en contacto con algún profesional de Amore Mío, quién te asesorará en tu compra, ofreciéndote muchas posibilidades en oro amarillo, oro rosa u oro blanco, en piezas con o sin diamantes y también pudiendo elegir entre nuestro amplio catálogo de piedras preciosas de muchas tallas y colores.

Pues bien, como podemos ver son muchas las ventajas de invertir en joyas de éste metal; no hay que olvidar que las joyas de oro son incorruptibles y que, además de utilizarlas como adornos, confieren una gran representación espiritual, capaz de transmitir un mensaje sin palabras. Llevándolas puestas, ganarás tanto en energía, como en presencia y estilo. ¡Son un verdadero tesoro lleno de esplendor!

Psicología positiva, una forma de estar mejor.

La psicología tiene una rama que a últimas fechas está en boca de muchas personas y es la Psicología Positiva, la cual se ocupa de la felicidad. Pero, ¿Qué nos hace ser felices?

Los expertos argumentan que la felicidad de toda persona depende de tres factores: Un 50% de nuestro carácter que está determinado genéticamente, un 10 % de las situaciones a las que nos enfrentamos en nuestra vida y un 40 % de lo que nosotros hagamos para ser felices. Es en ese 40% donde interviene la psicología positiva.

¿Qué es la psicología positiva?

Se define como el estudio científico de aquello que hace que nuestra vida valga la pena, pero sin olvidar nuestros problemas personales. 

La psicología positiva sienta sus bases en el potenciar de forma equilibrada nuestras fortalezas, para de ésa forma darnos una visión más objetiva de nosotros mismos. Esto es necesario porque algunas fortalezas no son buenas ni por exceso ni por defecto, como la positividad. Ser demasiado positivo puede hacernos creer que somos invulnerables o que ningún problema es tan significativo como para prestarle suficiente atención. Puede hacernos creer que todo lo vamos a conseguir, y conducirnos a asumir demasiados riesgos. Además nos puede llevar a comprometernos en demasiados proyectos a la vez, más de los que podemos llevar a cabo. Si somos negativos, por el contrario, no podremos disfrutar de lo que bueno que tiene la vida.

¿Por qué a veces nos centramos en lo negativo?

Al sumirnos en el estrés de la cotidianidad, es cierto que muchas veces las cosas positivas quedan olvidadas, pasan desapercibidas por nuestra mente y sólo le damos importancia y recordamos aquellos acontecimientos negativos. Puede que pienses: “estoy en un congestionamiento de tráfico horrible”, “el agua de la regadera salía helada”, “he vuelto a engordar, ¡estoy horrible!”, “he discutido con mi compañero de trabajo”, etc. Por el contrario olvidamos esos “pequeños placeres” que acontecen en nuestro día a día: disfrutar de una comida que nos guste, una conversación agradable, un baño de agua caliente, hacer o recibir un regalo, usarlo y recordar la persona u ocasión especial en que lo recibimos, etc.

Los expertos en ésta ciencia nos explican que existen tres dimensiones de la felicidad que pueden ser cultivadas: vida placentera, buena vida y vida significativa.

Vida placentera

Consiste en buscar los placeres de la vida, experimentar la mayor cantidad de emociones positivas que podamos, de saborear cada momento… es disfrutar plenamente el aquí y el ahora. El problema es que la capacidad de saber experimentar emociones positivas y amplificarlas no es muy modificable debido a que no estamos acostumbrados a detectar cada pensamiento y sensación negativa a tiempo. Aunque sí podemos aprender la forma de hacerlo.

Buena vida

Ésta la alcanzamos cuando descubrimos nuestras virtudes y fortalezas, y cuando las utilizamos para mejorar nuestra vida. La sentimos cuando realmente no sentimos nada, cuando estamos concentrados en una tarea y nos abstraemos de todo lo demás. Es lo que se denomina como flow o fluir. Es la capacidad de concentrarse a tal grado en una tarea que la persona se desconecta de cualquier otra cosa sintiendo una genuina sensación de plenitud del momento.

Vida significativa

El tercer escalón de la felicidad es el encontrar una profunda sensación de realización y de satisfacción empleando nuestras fortalezas en un propósito mayor que el simple hecho de utilizarlos tan solo en el bienestar propio.

Los estudiosos del tema sugieren algunos ejercicios para aplicar la psicología positiva:

Gratitud

Practicar el agradecimiento es una de las cosas que más bienestar reporta a las personas. A veces, no nos damos cuenta, pero siempre tenemos algo de lo que estar agradecido. Aquí se sugieren tres ejercicios de psicología positiva que son muy útiles para cultivar el hábito del agradecimiento:

  • Llevar un diario de gratitud y cada noche, antes de acostarnos, apuntar en él al menos tres cosas de ese día de las que nos sintamos agradecidos.
  • Escribir una carta de agradecimiento a una persona especial. Escribe como te sientes gracias a lo bueno que has recibido de ella. Permítete  disfrutar de los sentimientos y emociones que te provoca el agradecerle y si es prudente, comparte con ella el escrito.
  • Dar las gracias en todo momento. Establece el habito mental de agradecer siempre y en todo momento. Busca activamente los detalles y las acciones de otras personas para ayudarte y/o hacerte sentir bien, y agradéceselo.

Las relaciones sociales

Las personas que tienen al menos una amistad cercana son más felices. Es importante tener gente con quien contar, sentirnos queridos y apoyados. Es importante poder expresarnos con libertad con nuestros seres queridos, expresar cómo nos sentimos y lo que queremos. No parece tan importante la cantidad de amigos que tenemos, sino la frecuencia de interacciones y actividades compartidas con ellos. Para ello es importante cultivar la habilidad de expresar interés en lo que nos dicen los demás, y de responder de forma alentadora.

El dar y recibir

Es increíble la profunda sensación de bienestar que se experimenta al poder expresar ya sea mediante hechos, palabras u objetos, el cariño, afecto y amor que podemos sentir por diferentes personas. Haz algo cada día por hacerle saber al otro lo importante que es para ti… y al mismo tiempo ¡Abrete a recibir!  La vida tiene un sin fin de cosas maravillosas que están esperando por ti.

Y si decides plasmar esa expresión de afecto en una pieza que perdure para siempre y que tenga los mas exquisitos diseños y una calidad que satisfaga al más exigente, no olvides que Amore Mío cuenta con un gran catálogo que cuenta con diamantes y piedras preciosas, anillos, aretes, zarcillos, argollas, dijes y colgantes, que estamos seguros te encantarán.

Como podemos ver, el tener una actitud positiva en la vida es un reto que requiere de nuestro esfuerzo cada día, sin embargo, conforme lo integremos a nuestra forma de vida, nos daremos cuenta que no solo es posible, sino también maravilloso poder vivir de ésta manera.

Las legendarias joyas de Lady Diana Spencer

Las legendarias joyas de Lady Diana Spencer

Al inicio de su relación con el príncipe Carloslas joyas no eran parte del atuendo de la princesa Dianasin embargogracias a los regalos que le hizo su esposo y alexcelente y delicado gusto de ella, su colección de joyas ha sido muy renombrada a través de los años a nivel mundial.

El príncipe Carlos impresionó a Diana (13 años menor que él ya que el tenía 32 en ese momento y ella 19) obsequiándole un anillo de diamantes  en el inicio de surelación, durante el primer mes.

Posteriormente llegó a la vida de ésta pareja la espectacular joya que muchos conocemos y que impuso una moda que llegó para quedarse: el hermoso anillo delzafiro de 12 quilates  (la piedra favorita de Dianaque sirvió para pedir su mano en matrimonio.

Diana eligió el anillo de compromiso de una selección presentada a la pareja por Garrard, el joyero real. En los primeros meses del año 1981, el príncipe y Lady Diana cenaron con la reina en el castillo de Windsor para luego pasar a la sala y seleccionar el anillo de compromiso que estaba en una bandeja con más de una docena de joyas enviadas desde Londres.

Sin dudarlo un instante, Diana eligió el que fue su favorito, decisión que soprendió mucho en su momento, ya que ella eligió un zafiro por la magia que esa piedra representaba para ella, no eligió el más grande, ni el mas costoso, eligió seguramente desde su intuición, desde su corazón… este fue un enigmático anillo de oro compuesto por un racimo de 14 diamantes que rodean un zafiro oval.

El anillo en ese entonces tenía un costo de 36,472 dólares, ahora su valuación normal estaría en 143,283 dólares pero debido al significado simbólico en la Familia Real gracias a la legendaria princesa Diana, fue valuado en 325,645 en el año de 1997, justo antes de la trágica muerte de Lady Di.

Diana no perdía oportunidad de lucir con agrado los detalles que le obsequiaba su esposo: un espectacular reloj de oro que le dio por su cumpleaños número 20,  una pulsera de diamantes de exquisito gusto y un par de aretes de brillantes color verde esmeralda entre otros.

Tiempo después, el príncipe Carlos le regaló un collar de oro para celebrar y agradecer el nacimiento de su hijo William, conformado por un disco de oro grabado con el nombre de su primogénito, escrito en manuscrita precisamente por Carlos.

Sin embargo, a medida que pasaban los años y la relación se desgastaba, los regalos comenzaron a disminuir. En los último años de su matrimonio, Carlos leregaló a Diana unas cuantas piezas de joyería, pero no fueron de su suficiente agrado como como para que ella decidiera usarlas en público.

Al igual que su estilo al vestir, que retrataba su personalidad dulce y a la vez determinada, a Diana le gustaba contar historias a través de sus joyasy usarlas para de alguna manera transmitir sus emociones más íntimas.

Definitivamente que la elección y uso de las piezas de joyería, habla mas de quien las porta de lo que pudiéramos imaginar…

En ocasiones, una joya habla mas que mil palabras.

La presencia de las argollas en el cine y la literatura

La presencia de las argollas en el cine y la literatura

Las joyas no sólo son objetos que llaman nuestra atención por su vistosidad, o por el valor sentimental que cada persona les da a ellos. Hay piezas excepcionales que pueden hacer que la historia tome un rumbo distinto o que algún artista las inmortalice haciendo que se queden en la conciencia de la gente durante varios años y etapas históricas. La manera con que normalmente se monta un diamante o cualquier otro tipo de pieza tienen que ver mucho con la manera en que fueron fabricadas estas piezas. Películas, libros, canciones, poemas, varios productos artísticos han sido derivados de estas grandiosas obras de arte que han cambiado por completo la percepción de nuestra historia.

En la cultura popular existen una serie de joyas que son muy conocidas entre las personas y que están relacionadas con obras literarias y cinematográficas que han tenido mucho éxito dentro del público masivo. En este artículo revisaremos algunos de los diseños, especialmente centrándonos en argollas que han cautivado tanto al público, que se han comercializado sus replicas teniendo un éxito contundente y masivo, dentro del mercado mundial de la joyería.

Una de las grandes franquicias cinematográficas que inauguró el siglo XXI fue El señor de los anillos que llevó la gran obra de J. R.R. Tolkien al alcance ya no sólo de potenciales lectores de los libros, sino de una gran audiencia amante de las historias fantásticas y épicas. Tanto en la película y obra literaria se despliega el genio de Tolkien mediante la creación de la Tierra Media, un universo idílico en el que conviven hombres virtuosos, elfos, criaturas fantásticas y sumamente malvadas. Cada una de ellas con una ciudad y lenguaje propio. Todo este vasto universo gira alrededor de un objeto sumamente poderoso, a pesar de su pequeño tamaño: la argolla del Sauron, el gran antagonista de la obra y que sólo conoce la ambición de poder. La historia de la creación, los males y la destrucción del anillo se pueden conocer en tres volúmenes: La comunidad del anillo, Las dos torres y El retorno del rey. Miles de replicas del anillo oscuro fueron fabricadas para satisfacer a los fans más acérrimos de la obra, que estaban deseosos de tener en sus manos una réplica de oro de esta maravillosa y tenebrosa pieza, que destaca por su sencillez, pues no tiene ningún ornamento rimbombante, es sólo un aro de oro que tiene una inscripción en élfico que será el eje de la trama de la película ya mencionada con anterioridad. El simple pero elegante diseño que se realizó para la película fue el que cautivo a millones de los fans de esta rentable franquicia.

Otra pieza que cautivó a las mujeres por su la sencillez de su confección, fue el anillo usado por Bella Swan, la protagonista de la serie de Crepúsculo que fue escrita por Stephenie Meyer y que gracias a su popularidad, también gozó de una adaptación cinematográfica. Esta joya fue el anillo de compromiso que Edward, el vampiro más atractivo de la literatura moderna, le entregó a su enamorada mortal. Está conformado por una montura de plata que en los centros sostiene un cuarzo tallado y transparente, quizás como símbolo de la característica etérea de la vida eterna. Muchas lectoras del libro y que vieron la película quedaron enamoradas del diseño y lo eligieron coma la joya que deseaban que sus compañeros les entregaran al momento de sellar su compromiso matrimonial, para emular la ceremonia de estos dos personajes emblemáticos de la cultura popular de este siglo.

Para el tercer caso, también hablaremos de otra de las tantas argollas que han aparecido en obras literarias  que se convirtió no sólo en uno de los libros más vendido en Inglaterra sino otra de las franquicias cinematográficas que tuvo grandes alcances en el gusto del público cinéfilo: la saga de Harry Potter, el joven exiliado por su familia adoptiva que un día se entera de que es un mago, y no cualquiera, sino el sobreviviente de una gran catástrofe que ha marcado a ese universo de fantasía. A lo largo de la historia conformada por siete libros, Harry se enfrentará a Voldemort, el mago que no es sólo el responsable de la muerte de sus padres, sino de una época de terror en el mundo de los magos. Voldemort, que fue derrotado y que perdió su cuerpo durante esa batalla, dejó regados una serie de objetos en los que dejaba un elemento esencial de su personalidad, esto con el fin de que al reunirlos se podía lograr que el mago recuperará la vida. Uno de esos objetos que servirán para reconstruir su cuerpo es el anillo de Sorvolo Gaunt, el segundo horrocrux, nombre que recibían estos objetos revitalizadores. La estructura de esta pieza es la siguiente: la montura fue montada en oro, y el diseño buscaba la apariencia de una serpiente. En el centro, se talló una figura con forma de romboide en ópalo negro. La piedra que contenía el anillo era una de las tres reliquias de la muerte, tres objetos pertenecientes a tres magos muy importantes y que son de gran importancia en la última parte de la saga, justo para la batalla final entre Harry Potter y Voldemort. Después del estreno cinematográfico de la última película de la saga, muchas personas comenzaron atiborrar las joyerías para solicitar un diseño exclusivo que se asemejara al que apareció en la película.

Como puede verse, aunque cada una de estas tres piezas era simplemente un objeto de utilería para la realización de una película, si esta tiene mucho éxito se vuelve en un objeto mercantil sumamente rentable. Es por esa que la elección y el diseño de una pieza ornamental son de suma importancia. En Amoremio contamos con una diversa selección de los mejores anillos, collares y otros más, que se ajustaran a sus necesidades específicas. Lo invitamos a conocer nuestro catalogo en línea o contactar a algunos de nuestros asesores por medio de nuestro chat en vivo.

Un símbolo que se le puede dar a una joya es el de unión

Toda joya tiene como objetivo principal cumplir una función como ornamento, sin embargo, a lo largo de la historia se han ido desarrollando para tener otras funciones paralelas que están fuertemente relacionadas con los contextos sociales en las que son producidas. Por ejemplo, para nosotros el uso común de los accesorios ornamentales hechos por huicholes sólo se usan como complemento de nuestro atuendo, mientras que para ellos cumple una función de amuleto y son producidos después de un proceso de depuración espiritual en donde surgen los patrones conformados con cuentas de colores. Los usos de este tipo de accesorios como amuletos son variados, pues no sólo se tratan de formas abstractas sino de imágenes figurativas que forman parte del imaginario esotérico, como elefantes, tréboles u ojos hechos con oro y plata que atraen la buena suerte o alejan los malos designios. En las regiones surcoreanas, por ejemplo, se representan grafías de buena suerte en materiales ornamentales.

El oro y el jade eran piedras preciosas para los españoles y extranjeros conquistadores de las civilizaciones precolombinas, y aunque para ellos tenían un valor especial, también eran herramientas divinas o espirituales por las cuales creían que era posible mantener un contacto cercano con sus dioses.

Una joya, por ejemplo, puede ser símbolo de riqueza o distintivo típico de una clase económica. Como ya se mencionó, a algunas preseas se les adjudica algún tiempo de cualidad esotérica que le permite establecer una relación de protección con su usuario. Por ejemplo: los relicarios podrían considerarse de cierta forma como medios de transporte y de conservación de fotografías, mientras que algunas de las medallas de identificación de los militares, hechas con lata, tienen otra funcionalidad a parte de la de decorativa.

Otro símbolo que se le puede dar a una joya es el de unión. Por ejemplo, en diversas civilizaciones hacen uso de múltiples objetos para simbolizar la unión matrimonial entre dos personas, casi siempre se tratan de pequeños objetos que sean portables pero de fácil identificación como anillos en el caso de la cultura occidental. Las alhajas también pueden ser objetos que representen momentos especiales o cruciales dentro de la vida de alguien, que le permiten recordar la emoción del momento en que la recibió como símbolo ese evento tan especial. Como se ve, la elección de una joya es de suma importancia, pues tiene un significado que va más allá de lo material.

Una joya cobra un significado más allá del costo económico

Ya sea en la antigüedad o en la actualidad una joya cobra un significado más allá del costo económico que representa adquirir piezas originales o tener un objeto de ornamento personal. También tiene que ver mucho con el motivo por el que esta pieza puede ser adquirida, desde ser un anillo para bodas, o los aretes que se regalaron para festejar un cumpleaños o un aniversario. A este nivel, el objeto cobra un sentido más emocional. Es por esto, que lo más razonable es tener la necesidad de conservar la pieza en el mejor estado posible. Sin embargo, las medidas que tomemos para la conservación de cada una de nuestra piezas de joyería depende de muchos elementos, entre ellos, los materiales usados para su construcción, las técnicas que conformaron sus estructuras así como el uso que le daremos, es decir, sí será una joya que se portará diariamente o sólo para ocasiones muy especiales. En este artículo le ofrecemos una serie de recomendaciones que puede tomar en cuenta al momento de conservar o de limpiar las piezas que forman parte de su joyería.

  • El oro blanco es uno de los materiales que va cobrando relevancia dentro del mercado de la joyería de diseñador, esto es por el atractivo visual que se obtiene con este tipo de material, dándole un característico sentido de distinción no sólo a la pieza sino a quien la usa. La manera en que mejor se conservar las joyas hechas con oro blanco es con sesiones frecuentes de limpieza en las que primero se sumergen en agua jabonosa, que contenga un líquido de limpieza que sea muy suave para evitar corrosiones accidentales. A esta agua jabonosa se le puede añadir sal, para que fortifique las propiedades minerales del oro blanco e incluso de cualquier tipo de piedra preciosa. También existen ciertos productos que se pueden adquirir en la misma joyería para la conservación de la pieza. Lo importante es que cualquier sustancia que vaya a usarse debe ser aplicada cuando no está puesta en nuestro cuerpo y realizar la operación sobre un paño sin pelusa.
  • Los diamantes son las piedras preciosas más icónicas y prestigiadas en todo el mundo, sin embargo, toda belleza tiene un costo, por lo que hay que mantenerlo bajo estrictas condiciones para que su calidad perdure por mucho tiempo. Para poder hacer esto posible es importante conservar el estuche en el que nos es entregada la pieza. Esto es porque generalmente están cubiertas por una superficie acolchada que permite la protección del diamante, evitando rayones o roturas que comprometan la integridad de su estructura. Los diamantes también pueden ser limpiados con algunas sustancias, pero es importante aclarar que ya sean diamantes o cualquier tipo de piedra preciosa sólo se le puede remover la suciedad pero no los rayones. En ese caso habría que llevarla a la joyería en la que fue realizada o visitar a algún artesano joyero para que vea si es posible realizar alguna reparación que devuelva el estado adecuado a la pieza.
  • Es posible usar algunos aditamentos químicos como el amoníaco para una limpieza más profunda pero que aún puede ser realizada dentro de nuestras casas. Lo importante es verificar que su composición sea de lo más ligera, pues si concentra demasiado puede dañar irreversiblemente a las joyas. Además, el amoníaco tiene que ser diluido en una cantidad considerable de agua para asegurar no sólo la integridad de la pieza sino de nuestro cuerpo. Es importante usar guantes para evitar el contacto directo de la piel con el amoníaco. Generalmente, el uso de sustancia química es recomendable para usarse en metales preciosos, como el oro o la plata, diamantes y piedras preciosas, siempre y cuando se tomen las consideraciones necesarias para evitar un accidente.
  • Las joyas de fantasía, también conocidas como bisutería requieren de un tratamiento de limpieza. Si se usan frecuentemente el recubrimiento que les da un tono dorado o plateado se irá cayendo perdiendo su atractivo principal. Lo cierto, es que aunque se trate de bisutería, si usted nota que después de usar un anillo o un collar de fantasía, su piel queda dañada, lo mejor será deshacerse de esa pieza, pues se trata de un objeto de muy mala calidad que puede resultar dañino para su cuerpo. Existen spray acrílicos que sirven para recubrir las joyas de fantasía, devolviéndole el brillo que tenían en el momento de ser adquiridas.
  • Aunque alguna joya esté destinada para el uso diario, lo mejor es quitárselo cuando su cuerpo vaya entrar en contacto con otras sustancias líquidas, pues pueden llegar a dañar la constitución y la vistosidad de la misma. Para evitar perderlas, puede cargar con un costalito de tela o con el estuche para que la pieza se encuentre protegida mientras no la usa.

¿Qué sería de la moda sin los accesorios? ¿Qué sería de las flores sin su aroma?

Joyas

¿Qué sería de la moda sin los accesorios? ¿Qué sería de las flores sin su aroma?

Las joyas siempre han sido los accesorios más bellos y usados para enaltecer detalles que complementan y definen una apariencia, además de sólo adornar.  Antes de salir de nuestro hogar nos vemos al espejo, arreglamos nuestro pelo, nos limpiamos el exceso de maquillaje o quizá quitamos una pelusa de nuestro traje. Así también, si se nos ha olvidado ponernos algún accesorio corremos inmediatamente al joyero que tenemos sobre el buró o tocador y nos colocamos alguna de nuestras alhajas favoritas. Estos accesorios pueden llegar a identificarnos como la persona que somos, los que siempre han estado ahí para nosotros, porque algo hay de verdad en lo que dice el dicho ‘diamonds are forever’.

Una cualidad de las alhajas es que en muchas ocasiones pueden transformarse en pequeños portales que nos transportan a momentos especiales a través de los recuerdos, tal y como pasa con los anillos de compromiso. Otra cualidad es que nos recuerdan a algún ser especial porque él o ella nos regaló ese bello accesorio que hoy complementa nuestro atuendo. Pero las joyas no discriminan entre hombres y mujeres; los caballeros también pueden gozar de este placer a través de una hermosa pluma, unas mancuernillas, pulseras o relojes que pueden demostrar el buen gusto de quien los utiliza.

El secreto de todos los accesorios se encuentra en la manera en que los combinamos. A veces tenemos tantos de tan buen gusto que nos gustaría usar todo al mismo tiempo, pero mientras más sencillo y sobrio sea nuestro aspecto los accesorios brillarán por sí solos y nosotros junto con ellos.

La historia nos ha enseñado que las joyas se usan para distintos propósitos. Anteriormente los sacerdotes o chamanes las usaban como amuletos, para protegerse de los malos espíritus y a manera de «portales energéticos». Posteriormente los gobernantes, reyes, emperadores y demás personas con altos cargos de poder los usaron como símbolo de riqueza. Incluso algunos artistas los usaron –y continuan haciéndolo- como una forma de expresión, tan sólo basta ver algunas de las alhajas que se realizaron gracias al genial Salvador Dalí demostrando su estrafalario estilo y reflejando su surrealismo: bellos anillos, aretes y dijes. Por eso es importante conocer qué transmite el o los accesorios que estemos utilizando en determinado momento.

A pesar de que ya son casi más de 100 mil años desde que el hombre comenzó a adornar su cuerpo con materiales naturales (con plantas, pieles y piedras) hasta nuestros días que se usan diversos materiales novedosos (como con impresoras 3D), lo que más ha perdurado es esa necesidad de embellecernos, porque de alguna manera las joyas son un estímulo visual que nos identifica como personas.

Aquellos días en dónde sólo las clases altas podían aspirar a tener las mejores alhajas han quedado atrás. Hoy en día son cada vez más las personas que pueden conseguir aretes de oro o plata, collares de piedras o anillos de brillantes.

Hoy en día, la variedad de accesorios es inconmensurable y hay para todos los gustos. A pesar de eso debemos tomar en cuenta los materiales de fabricación, porque muchas personas pueden ser sensibles o incluso alérgicas a ciertos materiales de baja calidad como metales que no sean nobles.

Es muy importante saber cuál es el mantenimiento ideal para todas las alhajas y accesorios que compremos: cómo se limpian, qué sustancias debemos evitar por ser reactivos con el material. También es bueno conocer cuál es su historia y la cultura que rodeó su fabricación o su uso en el pasado, porque muchas veces son símbolos muy característicos de ciertas épocas o zonas.

En fin, lo importante es portar las joyas que tengamos en las ocasiones que consideremos especiales, para atraer las miradas hacia nosotros, logrando destacarnos por nuestro buen gusto.

Cultura general

Las joyas son un elemento altamente relacionado con nuestra sociedad a distintos niveles: económico, cultural y decorativo. Aunque el principal objetivo de la creación de una pieza de este tipo es el ornamento de una persona, algunas de ellas logran a alcanzar gran significado no sólo emocional sino, incluso histórico, que se quedan grabadas en la conciencia común a lo largo de los años. Es por eso que quisimos preparar un especial de las piezas ornamentales que han sobrevivido el paso del tiempo o que están relacionadas con personalidades fácilmente reconocibles. Quién sabe, tal vez ese anillo o dije que usted recién comprado sea el eje de la próxima historia inolvidable que esté destinado a vivir.

  • Diana Spencer, o mejor conocida como la Princesa Diana de Gales fue esposa del príncipe Carlos, el heredero a la corona inglesa. Fue una mujer con una vida complicada que tuvo un desenlace trágico, sin embargo su recuerdo siempre estará presente en el corazón del pueblo inglés, pero sobre todo, en el de sus hijos. Es por eso que el príncipe Guillermo decidió conmemorar el recuerdo de su madre al darle a su ahora esposa Kate Middleton un anillo de zafiro azul que pertenecía Lady Di, como anillo de compromiso. Este zafiro es de 18 quilates y está montado en un anillo de oro blanco que originalmente fue dado a Diana por Carlos, el día de su compromiso.
  • La fiesta de Pascua no sólo tiene gran participación entre los ciudadanos de Estados Unidos, también en Rusia es una de las fiestas más importantes del año y se acostumbra el intercambio de huevos de pascua entre los miembros familiares. Carl Fabergé era un artesano que trabajaba para la aristocracia rusa y comenzó a realizar finos huevos decorados para el Zar Alejandro III quien le había encargado un regalo muy especial para su esposa. El resultado fue tan llamativos que varios miembros de la corte comenzaron a solicitar una pieza de este maravilloso objeto ornamental. Para el diseño de los mismos, el artesano hizo una fusión de diversas corrientes artísticas, como el barroco, el rococó y el neo modernismo. Se crearon 69 piezas de los cuales, en su mayoría aun se conservan en colecciones museográficas y privadas. Estos huevos están fabricados con oro, níquel, plata y otra serie de metales de alta resistencia y belleza.
  • Las perlas son una de las joyas más populares a nivel mundial, pero hay una sola de ellas que ha sobrevivido al paso de la historia. Estamos hablando de la Perla Peregrina que por su tamaño y forma inusitada se ha convertido en una de las piezas de la joyería más valiosas de la historia. Recibe el nombre de peregrina pues ha recorrido grandes distancias alrededor del mundo, esto gracias a los diversos dueños que ha tenido en estos años. Esta perla fue descubierta en  Panamá hace 400 años, momento en el que realizó su primer viaje hacia España en donde fue ofrecida como tributo a el rey Felipe III. Después fue robada por José Bonaparte, cuando invadió España,  de ahí enviada a París para ser ofrecida a la esposa de Bonaparte. Después de que un descendiente suyo la puso en venta por problemas económicos rondó  por diversos dueños en toda Europa. El camino de la perla siguió hasta que llegó a manos de la actriz Elizabeth Taylor, en Estados Unidos.

Cultura de joyeria

Joyería

Cuando hablamos de joyería quizá pensamos en una variedad de accesorios como anillos, pulseras o collares. Tal vez también en momentos que nos transportan a fechas importantes como algún cumpleaños, el día de nuestro compromiso, una graduación o posiblemente una fiesta inolvidable. Probablemente algunos se sientan transportados a la historia de bellos palacios donde princesas y duques bailaban al ritmo de operas de cámara y nos imaginamos paseando por algún lejano país europeo. Éste es el enorme poder que tienen las joyas.

Pero, alguna vez nos hemos preguntado: ¿cómo surgió la necesidad del ser humano para embellecer su apariencia? ¿Qué significado tiene colocarnos objetos que brillen y encanten a los demás?

Pues todo comienza en la denominada Edad de Piedra. Algunas pinturas rupestres y entierros que los investigadores han encontrado, demuestran que los cazadores y guerreros decoraban su cuerpo con los dientes de los animales que cazaban o incluso de sus enemigos conquistados en alguna batalla; esto lo hacían para demostrar su valentía y triunfo. Además, en África los investigadores han encontrado conchas perforadas que datan de hace más de 70 mil años de antigüedad. Pero el momento decisivo de las joyas se dio hasta que el hombre fue capaz transformar y moldear los metales, principalmente el bronce, el oro y la plata. Cada uno de ellos tiene propiedades específicas que los hacen muy valiosos, de las cuales se destacan su maleabilidad, ductibilidad y brillo. La primera propiedad se refiere a la capacidad del metal para convertirse en láminas delgadas y la segunda a la capacidad para transformarse en alambres o hilos delgados. El brillo dependerá de cuánta luz pueda reflejar cada metal diferente, mientras más puro el metal y/o el mineral mayor su brillo.

Después de esto llegan dos corrientes fundamentales para la joyería: el barroco y la era victoriana. En la época del barroco, en Francia, las joyas comienzan a ser sinónimo de poder, suntuosidad y riqueza con el denominado «Rey Sol». Hoy en día, varias de esas joyas son sumamente valiosas y se encuentran resguardadas, por lo que sólo se pueden admirar en museos. En la época victoriana ya comenzaban a mejorarse las técnicas de procesamiento de las joyas y como resultado de esto hubo una mayor producción de éstas, por eso se hizo más común que las distintas clases sociales tuvieran una mayor variedad de alhajas tanto en materiales como en colores y formas.

Una de las ramas de la joyería es el tratamiento de las gemas, dentro de las que figuran las llamadas piedras preciosas o semipreciosas. Hay una gran variedad de éstas, entre las cuales podemos nombrar: al ámbar, la amatista, la esmeralda, el jade, el cuarzo, el rubí, el zafiro y la turquesa. En la industria dedicada a la extracción y embellecimiento de éstas gemas se llevan a cabo diferentes procesos, entre los cuales se encuentra la realización de cortes específicos a cada pieza para formar joyas que son una obra de arte.

Si nosotros contamos con alguna colección de joyas debemos pensar en cómo conservarla siempre a salvo y en buen estado. Algunas opciones son los joyeros, pues algunos de estos contienen distintas cajas con compartimientos separados que pueden ayudar a la clasificación de nuestros anillos, aretes o cualquier otro accesorio. Algunas personas usan bolsos de joyería cuando viajan, los cuales suelen ser discretos, pequeños y prácticos. También podemos enseñar a nuestros pequeños niños y niñas o jóvenes a preservar el legado de las joyas familiares.

Existen diversos objetos que sirven para ordenar todos los accesorios que alguien pueda poseer, como árboles fantásticos donde se pueden colgar collares, pulseras e incluso anillos. También se pueden utilizar armarios, cajas o bandejas donde estén a la mano aquellas joyas que se utilicen con más frecuencia. Todos tenemos un accesorio que es nuestro favorito y que combina con casi toda nuestra ropa, o simplemente lo usamos a diario por costumbre y cariño; éstas piezas son las que es conveniente tener más a la mano.

Sea cual sea tu opción favorita, lo que debes tener en cuenta es el material con el que está fabricado el contenedor, para que no afecte los metales ni las piedras de tus accesorios. Si tienes preguntas o no sabes qué tipo de joyas son las adecuadas para ti, no dudes en acudir a un experto joyero; con sus años de experiencia seguramente tiene un buen consejo para compartir.

Cultura de joyeria

Seguro que todas las personas en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido maravillados frente a una pieza de joyería. No sólo por lo valioso que pueda resultar tener una pulsera con recubrimiento de diamantes o de topacios, sino por la manera en que cada uno de los elementos está dispuesto. Es por eso, que las mejores marcas han logrado posicionarse como líderes del mercado, pues no sólo toman en cuenta el valor monetario de sus piezas sino, también la importancia que tiene el diseño. Después de todo, así funcionamos los humanos. Siempre elegimos elementos que nos provean no sólo de beneficios prácticos sino también, estéticos. En este sentido, las grandes marcas buscaran contar en sus filas con diseñadores que apuesten por propuestas arriesgadas e innovadoras que al mismo tiempo sean vendibles. Los cantantes, actores y celebridades de moda, se vuelven entonces en los mejores premios de promoción de una marca, en ese sentido, los diseñadores piden a las empresas que trabajan contrato con ciertos personajes públicos que los inspiren par sus creaciones. Si la cantante de moda usa un anillo, es casi seguro que sus seguidores quieran imitarla, por lo tanto irán adquirir esa pieza, aumentando las ventas y ganancias de la marca elegida, así como su posicionamiento comercial se ubicaría en mejores lugares. Sin embargo, aunque si se analiza sólo desde ese punto, pareciera que todo el éxito depende de las habilidades de marketing de la marca en cuestión, lo cierto es que ninguna pieza tendría éxito sino es bella por sí misma. En este artículo exploraremos las propuestas de algunos de los diseñadores más destacados de la industria.

El diseñador de joyas tiene sus orígenes en los orfebres, quienes eran los encargados de la antigüedad de trabajar con los metales, no sólo para crear piezas de ornamento sino de cualquier tipo de herramientas que se pudieran preparar con ese material. Se cree que en las primeras civilizaciones en la que se llevaron a cabo estas prácticas, fue en las zonas de Asiria y de Persia, y otras regiones que forman parte el Medio Oriente. Por ejemplo, una de las civilizaciones que más se destacó por el trabajo realizado en sus piezas, fue Egipto quienes llevaron la orfebrería a niveles sumamente artísticos, además crear piezas que han sobrepasado el deterioro de los años, sobreviviendo siglos desde su creación hasta nuestros días. Sin embargo, en la actualidad, al momento de abordar el diseño de joyería se piensa diste cuatro puntos vitales: científico, técnico, industrial y ornamental. El primero se refiere a las características físicas y químicas de cada uno de los componentes que conforman las piezas que conformaran la joya: los cristales, brillantes, estructuras de oro, plata o latón, entre otros. En cuanto a la técnica se refiere a los métodos que servirán para montar cada una de las piezas o cómo se conformaran entre sí para obtener el producto final, el industrial se enfoca totalmente en las herramientas o maquinarias que se utilizarán para la creación de cada una de las piezas en volúmenes más grandes y que son las responsables de aplicar los procesos definidos por la parte técnica. Finalmente la cuestión ornamental se refiere a la disposición de los materiales para que produzcan un efecto estético agradable. Aunque en la antigüedad no existía como tal el concepto o la profesión relacionada directamente con el diseño de joyas, en la actualidad es una actividad profesional que se puede aprender en escuelas especializadas. En esta ocasión le ofrecemos una lista de los diseñadores más destacados en la industria de la joyería, pues con sus trabajos han logrado combinar con éxito cada una de los procesos necesarios para crear una pieza, hermosa, duradera y funcional, fabricada con los materiales de mejor calidad.

  • Uno de los nombres con mayor legado dentro del diseño de joyería de lujo es el de Harry Winston, un creador originario de Estados Unidos. La inclinación de Winston para diseñar este tipo de objetos vino desde su familia, pues su padre empezó su negocio con una modesta joyería que fue creciendo exponencialmente, sobre todo, después de adquirir la colección de Arabella Huntigton, quien poseía una de las colecciones más prestigiosas de toda América no sólo por su belleza sino por el alto valor comercial de cada uno de los objetos que la conformaban. Después de la muerte del padre, Winston se dio cuenta que se seguían fabricando piezas siguiendo los parámetros establecidos por la colección de Arabella, elementos que comenzaban a verse anticuados, por lo que optó por diseñar sus propias piezas con elementos mucho más modernos, revitalizando la marca.
  • También existen casos en que los diseñadores son anónimos pues se encuentran englobados bajo una marca de diseño. Este es el caso de la prestigiosa Casa Chaumet, que se fundó en 1780, en París y aún sigue en funciones. Aunque no se conoce con certeza el nombre de los creadores de cada una de las piezas, la calidad de su trabajo fue ganando renombre rápidamente, llegando al punto de diseñar joyería para Maria Antonieta y Napoleón Bonaparte, por lo que se convirtieron en los diseñadores preferidos de la realiza europea.
  • Hay ocasiones en las que las formas más elevadas de arte se combinan con la capacidad de crear productos ornamentales. Ese es el caso de Paloma Picasso, la hija más joven del célebre pintor español Pablo Picasso. Paloma comenzó a diseñar piezas en 1968, cuando era diseñadora de moda textil. En un principio, sus creaciones estaban pensadas como complementos de sus prendas, pero rápidamente se convirtió en una actividad que desarrolló por separado. La calidad de su trabajo llamó la atención de otro gran diseñador de la industria francés: Yves Saint Laurent, quien la invito a colaborar en varias de sus colecciones con algunas de sus joyas exclusivas.