Cultura de joyeria

Seguro que todas las personas en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido maravillados frente a una pieza de joyería. No sólo por lo valioso que pueda resultar tener una pulsera con recubrimiento de diamantes o de topacios, sino por la manera en que cada uno de los elementos está dispuesto. Es por eso, que las mejores marcas han logrado posicionarse como líderes del mercado, pues no sólo toman en cuenta el valor monetario de sus piezas sino, también la importancia que tiene el diseño. Después de todo, así funcionamos los humanos. Siempre elegimos elementos que nos provean no sólo de beneficios prácticos sino también, estéticos. En este sentido, las grandes marcas buscaran contar en sus filas con diseñadores que apuesten por propuestas arriesgadas e innovadoras que al mismo tiempo sean vendibles. Los cantantes, actores y celebridades de moda, se vuelven entonces en los mejores premios de promoción de una marca, en ese sentido, los diseñadores piden a las empresas que trabajan contrato con ciertos personajes públicos que los inspiren par sus creaciones. Si la cantante de moda usa un anillo, es casi seguro que sus seguidores quieran imitarla, por lo tanto irán adquirir esa pieza, aumentando las ventas y ganancias de la marca elegida, así como su posicionamiento comercial se ubicaría en mejores lugares. Sin embargo, aunque si se analiza sólo desde ese punto, pareciera que todo el éxito depende de las habilidades de marketing de la marca en cuestión, lo cierto es que ninguna pieza tendría éxito sino es bella por sí misma. En este artículo exploraremos las propuestas de algunos de los diseñadores más destacados de la industria.

El diseñador de joyas tiene sus orígenes en los orfebres, quienes eran los encargados de la antigüedad de trabajar con los metales, no sólo para crear piezas de ornamento sino de cualquier tipo de herramientas que se pudieran preparar con ese material. Se cree que en las primeras civilizaciones en la que se llevaron a cabo estas prácticas, fue en las zonas de Asiria y de Persia, y otras regiones que forman parte el Medio Oriente. Por ejemplo, una de las civilizaciones que más se destacó por el trabajo realizado en sus piezas, fue Egipto quienes llevaron la orfebrería a niveles sumamente artísticos, además crear piezas que han sobrepasado el deterioro de los años, sobreviviendo siglos desde su creación hasta nuestros días. Sin embargo, en la actualidad, al momento de abordar el diseño de joyería se piensa diste cuatro puntos vitales: científico, técnico, industrial y ornamental. El primero se refiere a las características físicas y químicas de cada uno de los componentes que conforman las piezas que conformaran la joya: los cristales, brillantes, estructuras de oro, plata o latón, entre otros. En cuanto a la técnica se refiere a los métodos que servirán para montar cada una de las piezas o cómo se conformaran entre sí para obtener el producto final, el industrial se enfoca totalmente en las herramientas o maquinarias que se utilizarán para la creación de cada una de las piezas en volúmenes más grandes y que son las responsables de aplicar los procesos definidos por la parte técnica. Finalmente la cuestión ornamental se refiere a la disposición de los materiales para que produzcan un efecto estético agradable. Aunque en la antigüedad no existía como tal el concepto o la profesión relacionada directamente con el diseño de joyas, en la actualidad es una actividad profesional que se puede aprender en escuelas especializadas. En esta ocasión le ofrecemos una lista de los diseñadores más destacados en la industria de la joyería, pues con sus trabajos han logrado combinar con éxito cada una de los procesos necesarios para crear una pieza, hermosa, duradera y funcional, fabricada con los materiales de mejor calidad.

  • Uno de los nombres con mayor legado dentro del diseño de joyería de lujo es el de Harry Winston, un creador originario de Estados Unidos. La inclinación de Winston para diseñar este tipo de objetos vino desde su familia, pues su padre empezó su negocio con una modesta joyería que fue creciendo exponencialmente, sobre todo, después de adquirir la colección de Arabella Huntigton, quien poseía una de las colecciones más prestigiosas de toda América no sólo por su belleza sino por el alto valor comercial de cada uno de los objetos que la conformaban. Después de la muerte del padre, Winston se dio cuenta que se seguían fabricando piezas siguiendo los parámetros establecidos por la colección de Arabella, elementos que comenzaban a verse anticuados, por lo que optó por diseñar sus propias piezas con elementos mucho más modernos, revitalizando la marca.
  • También existen casos en que los diseñadores son anónimos pues se encuentran englobados bajo una marca de diseño. Este es el caso de la prestigiosa Casa Chaumet, que se fundó en 1780, en París y aún sigue en funciones. Aunque no se conoce con certeza el nombre de los creadores de cada una de las piezas, la calidad de su trabajo fue ganando renombre rápidamente, llegando al punto de diseñar joyería para Maria Antonieta y Napoleón Bonaparte, por lo que se convirtieron en los diseñadores preferidos de la realiza europea.
  • Hay ocasiones en las que las formas más elevadas de arte se combinan con la capacidad de crear productos ornamentales. Ese es el caso de Paloma Picasso, la hija más joven del célebre pintor español Pablo Picasso. Paloma comenzó a diseñar piezas en 1968, cuando era diseñadora de moda textil. En un principio, sus creaciones estaban pensadas como complementos de sus prendas, pero rápidamente se convirtió en una actividad que desarrolló por separado. La calidad de su trabajo llamó la atención de otro gran diseñador de la industria francés: Yves Saint Laurent, quien la invito a colaborar en varias de sus colecciones con algunas de sus joyas exclusivas.