Una joya cobra un significado más allá del costo económico

Ya sea en la antigüedad o en la actualidad una joya cobra un significado más allá del costo económico que representa adquirir piezas originales o tener un objeto de ornamento personal. También tiene que ver mucho con el motivo por el que esta pieza puede ser adquirida, desde ser un anillo para bodas, o los aretes que se regalaron para festejar un cumpleaños o un aniversario. A este nivel, el objeto cobra un sentido más emocional. Es por esto, que lo más razonable es tener la necesidad de conservar la pieza en el mejor estado posible. Sin embargo, las medidas que tomemos para la conservación de cada una de nuestra piezas de joyería depende de muchos elementos, entre ellos, los materiales usados para su construcción, las técnicas que conformaron sus estructuras así como el uso que le daremos, es decir, sí será una joya que se portará diariamente o sólo para ocasiones muy especiales. En este artículo le ofrecemos una serie de recomendaciones que puede tomar en cuenta al momento de conservar o de limpiar las piezas que forman parte de su joyería.

  • El oro blanco es uno de los materiales que va cobrando relevancia dentro del mercado de la joyería de diseñador, esto es por el atractivo visual que se obtiene con este tipo de material, dándole un característico sentido de distinción no sólo a la pieza sino a quien la usa. La manera en que mejor se conservar las joyas hechas con oro blanco es con sesiones frecuentes de limpieza en las que primero se sumergen en agua jabonosa, que contenga un líquido de limpieza que sea muy suave para evitar corrosiones accidentales. A esta agua jabonosa se le puede añadir sal, para que fortifique las propiedades minerales del oro blanco e incluso de cualquier tipo de piedra preciosa. También existen ciertos productos que se pueden adquirir en la misma joyería para la conservación de la pieza. Lo importante es que cualquier sustancia que vaya a usarse debe ser aplicada cuando no está puesta en nuestro cuerpo y realizar la operación sobre un paño sin pelusa.
  • Los diamantes son las piedras preciosas más icónicas y prestigiadas en todo el mundo, sin embargo, toda belleza tiene un costo, por lo que hay que mantenerlo bajo estrictas condiciones para que su calidad perdure por mucho tiempo. Para poder hacer esto posible es importante conservar el estuche en el que nos es entregada la pieza. Esto es porque generalmente están cubiertas por una superficie acolchada que permite la protección del diamante, evitando rayones o roturas que comprometan la integridad de su estructura. Los diamantes también pueden ser limpiados con algunas sustancias, pero es importante aclarar que ya sean diamantes o cualquier tipo de piedra preciosa sólo se le puede remover la suciedad pero no los rayones. En ese caso habría que llevarla a la joyería en la que fue realizada o visitar a algún artesano joyero para que vea si es posible realizar alguna reparación que devuelva el estado adecuado a la pieza.
  • Es posible usar algunos aditamentos químicos como el amoníaco para una limpieza más profunda pero que aún puede ser realizada dentro de nuestras casas. Lo importante es verificar que su composición sea de lo más ligera, pues si concentra demasiado puede dañar irreversiblemente a las joyas. Además, el amoníaco tiene que ser diluido en una cantidad considerable de agua para asegurar no sólo la integridad de la pieza sino de nuestro cuerpo. Es importante usar guantes para evitar el contacto directo de la piel con el amoníaco. Generalmente, el uso de sustancia química es recomendable para usarse en metales preciosos, como el oro o la plata, diamantes y piedras preciosas, siempre y cuando se tomen las consideraciones necesarias para evitar un accidente.
  • Las joyas de fantasía, también conocidas como bisutería requieren de un tratamiento de limpieza. Si se usan frecuentemente el recubrimiento que les da un tono dorado o plateado se irá cayendo perdiendo su atractivo principal. Lo cierto, es que aunque se trate de bisutería, si usted nota que después de usar un anillo o un collar de fantasía, su piel queda dañada, lo mejor será deshacerse de esa pieza, pues se trata de un objeto de muy mala calidad que puede resultar dañino para su cuerpo. Existen spray acrílicos que sirven para recubrir las joyas de fantasía, devolviéndole el brillo que tenían en el momento de ser adquiridas.
  • Aunque alguna joya esté destinada para el uso diario, lo mejor es quitárselo cuando su cuerpo vaya entrar en contacto con otras sustancias líquidas, pues pueden llegar a dañar la constitución y la vistosidad de la misma. Para evitar perderlas, puede cargar con un costalito de tela o con el estuche para que la pieza se encuentre protegida mientras no la usa.